Volkswagen aprobó una transformación que sacudirá a la industria automotriz: eliminará 50 mil empleos adicionales antes de que termine la década y recortará a la mitad su oferta de modelos. La mitad de los puestos afectados está en Alemania y el resto se distribuye por Europa.
El ajuste se suma a otros 50 mil empleos que ya estaban pactados. La plantilla alemana pasó de 275 mil trabajadores en 2023 a 254 mil a mitad de 2026, mientras la compañía calcula que sus fábricas del país tienen capacidad ociosa para producir unos 500 mil vehículos al año.
La empresa enfrenta competencia creciente de fabricantes chinos, menores ventas en China y aranceles sobre sus envíos a Estados Unidos. El plan también busca reducir 75% la complejidad de fabricación y pone bajo revisión la asignación futura de trabajo para las plantas de Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm.
Aunque el recorte se concentra en Europa, el viraje importa para México por la extensa cadena de proveedores y operaciones del grupo en el país. Menos modelos y una estructura más austera pueden modificar pedidos de autopartes, inversiones y decisiones de producción en una industria que depende de plataformas globales.






