El entrenador de la Selección Mexicana Sub-20, Álex Diego, lanzó una crítica directa al modelo que rodea al jugador nacional: comodidad dentro de la Liga MX y precios de transferencia demasiado altos están frenando el salto hacia Europa.
El técnico describió el entorno como una “jaula de oro”. Explicó que los clubes europeos preguntan por futbolistas mexicanos, pero abandonan las negociaciones cuando conocen las cantidades exigidas; al mismo tiempo, muchos jugadores prefieren la estabilidad económica y familiar que encuentran en el país.
Armando González fue el único mexicano que emigró a Europa en el mercado recién cerrado, tras fichar con Olympiacos. Otros movimientos, como el de Erik Lira al Mónaco, se frustraron pese a que las conversaciones estaban avanzadas, según el entrenador.
La consecuencia va más allá de una transferencia: competir desde joven en ligas distintas acelera la adaptación táctica y eleva la exigencia. Si los clubes no ajustan precios y planes de desarrollo, la selección seguirá produciendo talento que brilla en casa, pero llega tarde al máximo nivel internacional.





