Según un reportaje de Reuters, el ex presidente Donald Trump firmó directrices para que instituciones como el Smithsonian retiren exposiciones que calificó de «antiestadounidenses» y restablezcan monumentos confederados en espacios públicos. La orden también instruyó al Servicio de Parques Nacionales a revisar sus señales para resaltar narrativas consideradas patrióticas.
Organizaciones de derechos civiles señalaron que estas medidas borran años de trabajo destinados a reconocer la esclavitud y los movimientos por los derechos humanos y que renombrar el Centro Kennedy en honor a Trump distorsiona la memoria histórica. Activistas denunciaron que la nueva política apunta a temas LGBTQ+ e historias indígenas, que podrían ser retirados de museos y centros culturales.
La Casa Blanca defendió la iniciativa argumentando que la educación patriótica fortalece el orgullo nacional y previene divisiones. También indicó que se revisará el financiamiento de programas culturales para garantizar su alineación con los valores promovidos por la administración.
Expertos en derecho cultural advirtieron que las órdenes podrían enfrentar desafíos legales, ya que los museos gozan de cierto grado de autonomía. Consideran que la imposición de una narrativa oficial abre un frente político en vísperas del ciclo electoral de 2026 y temen que la polémica polarice aún más a la sociedad.




