Justin Bieber volvió a actuar en los Grammy por primera vez en cuatro años, interpretando su tema «YUKON» con una puesta en escena sobria: camiseta sin mangas, pantalones cortos y escasa producción】. El artista recibió varias nominaciones en la gala y agradeció la oportunidad de regresar al escenario.
Además de Bieber, la ceremonia incluyó actuaciones de Sabrina Carpenter, Bruno Mars y la cantante surcoreana ROSÉ, lo que brindó una mezcla de géneros que mantuvo la atención del público. La presencia de artistas de distintos estilos fue valorada por los críticos como una muestra de diversidad musical
El espectáculo fue transmitido simultáneamente por las plataformas de ABC, Hulu y Disney+, ampliando la audiencia en comparación con ediciones anteriores. La estrategia de distribución múltiple fue destacada por la cadena como un esfuerzo por atraer a nuevas generaciones de espectadores.
Los comentarios posteriores a la gala coincidieron en que la actuación de Bieber fue uno de los momentos más emotivos de la noche, especialmente para sus seguidores, que celebraron su regreso a los escenarios tras un periodo de relativa discreción.





