El S&P 500 terminó la jornada a un paso de su récord después de que los inversionistas apostaran por compañías vinculadas a la inteligencia artificial. Entre las empresas que más subieron estuvieron Alphabet, Amazon, Palantir, SanDisk, AMD y Micron, reflejo del interés de Wall Street por los avances en aprendizaje automático y procesamiento de datos.
El repunte no se limitó a las grandes capitalizaciones: el índice de pequeñas empresas Russell 2000 avanzó más de 1 %, mostrando que el entusiasmo se extendió a todo el mercado. El estratega Tim Ghriskey indicó que el auge del sector tecnológico se debe a expectativas de que las aplicaciones de IA generen nuevos ingresos y ganancias.
En contraste, las acciones del sector energético retrocedieron debido a la caída del precio del petróleo tras la distensión entre Estados Unidos e Irán. Los volúmenes de negociación fueron abultados pese a que la publicación del reporte de empleo fue retrasada por la parálisis de algunas agencias gubernamentales.
Los analistas señalaron que la sesión fue un ejemplo de cómo la narrativa tecnológica puede superar a la incertidumbre macroeconómica. Se espera que los resultados corporativos y las decisiones de la Reserva Federal determinen si el índice logra superar definitivamente su máximo histórico.




