El circuito Eugenio Monti en Cortina d’Ampezzo fue construido especialmente para los Juegos Olímpicos de 2026 sobre el sitio donde se realizaron las pruebas de 1956 y lleva el nombre del doble campeón olímpico italiano. La pista cuenta con 16 curvas y destaca la sección denominada Labirinti, la cuarta curva, como determinante para el éxito de los pilotos.
De los tres deportes de trineo, el luge es el más veloz: los competidores alcanzan alrededor de 145 km/h, y el austriaco Manuel Pfister tiene el récord de 96 mph (154 km/h). Los deportes de bobsleigh y skeleton comparten una federación internacional, mientras que el luge tiene su propio organismo rector; las competencias se cronometran al milésimo de segundo, lo que ha producido empates en el podio.
Aunque Gran Bretaña no posee pista propia, sus atletas han logrado medallas en skeleton, mientras que Alemania domina históricamente el bobsleigh y el luge. En 2026 se introducirán pruebas de doble femenino en luge y un relevo por equipos en skeleton, ampliando la participación femenina en estos deportes.
El artículo también señala que cada vez más países sin tradición invernal compiten en las disciplinas de trineo, y que algunos atletas cambian de nacionalidad para tener oportunidad de participar. Las pruebas olímpicas atraerán atención mundial y generarán expectativas sobre la nueva pista italiana.




