El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, reveló que los gobiernos de México y Canadá trabajan en un plan económico bilateral que operará de forma independiente al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en el marco de una estrategia de diversificación comercial ante las presiones arancelarias impulsadas por la administración de Donald Trump.
La propuesta abarca acuerdos en áreas estratégicas como minerales críticos, inversiones en puertos e infraestructura, sectores que ambas naciones consideran fundamentales para reforzar su posición competitiva en la cadena de suministro global. El ministro de Comercio canadiense, Dominic LeBlanc, calificó el momento como una oportunidad histórica para forjar nuevas alianzas y ampliar la integración bilateral.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que alrededor de 400 empresarios canadienses se encontraban en México participando en una jornada de vinculación con el sector privado nacional, en el marco de los esfuerzos gubernamentales por atraer capital extranjero hacia sectores estratégicos del país. La visita ocurre tras encuentros bilaterales previos de Sheinbaum con el primer ministro canadiense, Mark Carney.
La estrategia busca aprovechar el proceso de relocalización de cadenas productivas y reforzar el papel de México como plataforma manufacturera en Norteamérica, en un entorno en que la relación con Washington se encuentra sometida a tensiones comerciales. Analistas económicos señalaron que la apuesta por profundizar la relación con Canadá podría abrir nuevas vías de inversión para sectores como el automotriz, el eléctrico y el de semiconductores.





