La Fiscalía General de la República añadió este jueves una nueva línea de investigación al ya complejo expediente del operativo antidrogas realizado en la Sierra de Chihuahua en el que murieron dos presuntos agentes de la CIA y dos policías mexicanos: ahora se investiga si la Fiscalía estatal invadió competencias federales al coordinar el operativo sin notificar a las autoridades de la federación.
El caso estalló en abril cuando la Presidencia confirmó que agentes de inteligencia estadounidenses habían participado en el desmantelamiento de un laboratorio de drogas sintéticas en la sierra chihuahuense. Desde entonces, la FGR ha citado a declarar a más de 50 personas vinculadas a la operación, incluyendo funcionarios de la Agencia Estatal de Investigación del estado, quienes comparecieron con versiones contradictorias que precipitaron la renuncia del fiscal de Operaciones Estratégicas y Antisecuestro de Chihuahua.
Según la fiscalía especial, existe un patrón claro de coordinación entre la dirección de la AEI y los agentes extranjeros al menos desde dos semanas antes del operativo, con reuniones confirmadas en instalaciones de la fiscalía estatal. Un nuevo informe oficial reveló que agentes de la CIA estuvieron presentes en la Fiscalía de Chihuahua en al menos dos ocasiones previas al operativo, dato que profundiza las implicaciones políticas del caso.
El expediente toca directamente el debate sobre la soberanía nacional frente a operativos extranjeros en territorio mexicano. La Presidenta aseguró que incluso la propia CIA salió a desmentir versiones publicadas en medios estadounidenses, mientras que la comunidad internacional y legisladores de todos los partidos exigen transparencia total sobre el alcance real de la cooperación bilateral en materia de seguridad.

