El béisbol latinoamericano tiene un nuevo rey y se llama Venezuela. En una final que mantuvo en vilo a millones de fanáticos en ambos continentes, la selección venezolana venció 3-2 a Estados Unidos en Miami para coronarse campeona del Clásico Mundial de Béisbol 2026, el primer título en la historia de la pelota caraqueña a nivel mundial.
El partido parecía destinado al triunfo estadounidense hasta que el noveno inning lo cambió todo. Eugenio Suárez conectó un doble al jardín central con dos hombres en base que puso a Venezuela arriba en el marcador por primera vez en el juego. El cerrador venezolano se encargó del resto con una actuación que su dugout celebró como si fuera un gol en el último minuto.
Maikel García, el segunda base de los Kansas City Royals, fue nombrado el jugador más valioso del torneo con una actuación excepcional: 10 hits en 26 turnos, promedio de .385, 7 carreras impulsadas, un jonrón y 3 bases robadas a lo largo de la competencia. García también es el jugador más joven del lineup venezolano y su actuación en el torneo lo proyecta como una de las grandes figuras de las Grandes Ligas en los próximos años.
En Caracas, las celebraciones fueron espontáneas y masivas. El béisbol, que en Venezuela trasciende el deporte para convertirse en identidad nacional, vivió una noche que sus aficionados ya comparan con los momentos más icónicos del fútbol latinoamericano.

