Edificios derrumbados, carreteras cortadas y familias buscando a sus seres queridos marcaron la jornada en el occidente de Colombia. El terremoto de magnitud 7.4 se sintió desde Cali y Quibdó hasta Bogotá, y dejó una cifra de muertos que aumentó conforme avanzaron los rescates.
El epicentro se ubicó cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a una profundidad cercana a los 100 kilómetros. La sacudida dañó estructuras en varias ciudades y obligó a suspender operaciones en siete aeropuertos, complicando el traslado de personal y suministros.
Associated Press reportó al menos 69 fallecidos en una actualización, mientras otros medios elevaron el balance a alrededor de 70 conforme se recibían informes de zonas incomunicadas. Autoridades advirtieron que todavía había personas atrapadas y que la cifra podía cambiar.
México ofreció enviar apoyo y señaló que no tenía reportes de connacionales afectados. La cercanía regional convierte la emergencia en una prueba inmediata de cooperación: rescate urbano, atención hospitalaria y restablecimiento de comunicaciones serán decisivos durante las próximas horas.





