El tifón Dolphin golpeó la costa oriental de China con lluvias torrenciales y obligó a movilizar a más de un millón de personas. Aunque perdió fuerza después de tocar tierra, el agua siguió avanzando sobre comunidades y vías de comunicación.
Associated Press informó que más de un millón de habitantes resultaron afectados por las lluvias monzónicas y las inundaciones, con cerca de 98 mil desplazados de sus hogares. Otras coberturas señalaron evacuaciones preventivas todavía mayores en las provincias costeras.
La emergencia interrumpió transporte, actividad portuaria y servicios en una de las regiones industriales más conectadas del mundo. Las autoridades desplegaron albergues y equipos de rescate ante el riesgo de deslaves y crecidas repentinas.
El impacto puede sentirse fuera de China si puertos, fábricas o rutas logísticas permanecen cerrados. Para México, integrado a cadenas asiáticas de electrónica, maquinaria y comercio minorista, incluso una pausa corta puede traducirse en retrasos y mayores costos de importación.






