El dirigente opositor venezolano Juan Pablo Guanipa habría sido detenido o secuestrado apenas horas después de su excarcelación, según denunciaron su hijo Ramón Guanipa, su partido político Primero Justicia y la líder opositora María Corina Machado. El caso generó alarma internacional y cuestionamientos sobre las condiciones de las liberaciones de presos políticos en Venezuela.
Primero Justicia apuntó directamente a las autoridades venezolanas como responsables de la presunta detención arbitraria del dirigente, quien había sido liberado en el marco de un proceso que la Asamblea Nacional de Venezuela discute a través de un proyecto de Ley de Amnistía. La Misión de Naciones Unidas sobre Venezuela acogió con cautela dicho proyecto legislativo.
Los expertos de la ONU señalaron preocupaciones como el alcance limitado de la ley propuesta y pidieron que el proceso de liberación de personas detenidas por motivos políticos continúe sin interrupción. Según cifras del organismo internacional, casi 7.9 millones de venezolanos han abandonado su país en los últimos años, siendo la gran mayoría acogidos por países de América Latina y el Caribe.
El caso de Guanipa se suma a una serie de eventos que evidencian la compleja situación política en Venezuela, donde las negociaciones entre gobierno y oposición permanecen en un terreno frágil. Organizaciones defensoras de derechos humanos exigieron información inmediata sobre el paradero y las condiciones del dirigente opositor.





