Cientos de mujeres, hombres y niños salieron a las calles de Acuexcomac, en San Salvador Atenco, Estado de México, para participar en una tradición que data de hace 141 años y marca el inicio de los carnavales en los pueblos de la ribera del lago de Texcoco. La celebración colorida y multitudinaria reúne a comunidades que durante 17 años lucharon contra la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México.
La festividad de los carnavales en esta región del Estado de México constituye una de las expresiones culturales más arraigadas de los pueblos originarios de la zona lacustre. Los participantes recorren las calles con disfraces tradicionales, música y danzas que rinden homenaje a las raíces históricas y la identidad comunitaria de estos asentamientos.
Los pueblos de la ribera del lago de Texcoco mantienen viva esta tradición centenaria como símbolo de resistencia y cohesión social. La comunidad de Acuexcomac, junto con otros poblados de la zona, ha preservado estas celebraciones a pesar de los procesos de urbanización y los conflictos territoriales que han marcado la historia reciente de la región.
La celebración de los carnavales se extiende durante varias semanas en distintas localidades del municipio de Atenco y comunidades vecinas, atrayendo visitantes de otras partes del Estado de México y la Ciudad de México. La fiesta popular combina elementos prehispánicos y coloniales que reflejan el sincretismo cultural de los pueblos del valle de México.





