El peso mexicano encontró un respiro y se cotizó en torno a 17.51 unidades por dólar después de que la presidenta Claudia Sheinbaum recibiera al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, para revisar los avances de la revisión del T-MEC.
La tercera ronda bilateral, celebrada en la Ciudad de México, abordó los temas más sensibles de la relación comercial: acero, aluminio, automóviles, agricultura, condiciones laborales, seguridad económica y servicios de pagos electrónicos.
Tanto Greer como el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, calificaron el diálogo como constructivo y acordaron que la cuarta ronda se realizará en Washington durante septiembre. El optimismo comercial contrasta con las señales mixtas de la economía interna: el Indicador Global de la Actividad Económica registró en mayo una contracción mensual de 0.3%, aunque a tasa anual mostró un crecimiento de 2%.
Para los mercados, el tono conciliador de las delegaciones reduce el riesgo de una ruptura en la revisión del tratado, el ancla más importante de la economía mexicana. Los inversionistas seguirán de cerca la ronda de Washington, donde se espera que se definan los capítulos más espinosos de la negociación.


