Perú inaugura una nueva era política: los 60 senadores y 130 diputados electos para el periodo 2026-2031 juraron sus cargos en el Palacio Legislativo de Lima, con lo que el país retoma el sistema bicameral que había abandonado desde los años noventa.
La ceremonia se realizó en dos tiempos: los senadores prestaron juramento por la mañana en su hemiciclo y los diputados lo hicieron por la tarde, en una jornada seguida con atención por una ciudadanía que ha visto desfilar seis presidentes en menos de una década de crisis políticas.
El nuevo mapa legislativo tiene un color dominante: Fuerza Popular, el partido de la presidenta electa Keiko Fujimori, es la primera fuerza del Senado con 22 escaños, y correligionarios suyos presidieron la junta preparatoria que organizó la instalación de ambas cámaras.
La instalación del Congreso es el último acto antes de la investidura de Fujimori, que marcará el regreso del fujimorismo al poder tres décadas después del gobierno de su padre, Alberto Fujimori. La pregunta que domina la conversación en Perú es si la nueva arquitectura bicameral servirá de contrapeso o de maquinaria al servicio del partido gobernante.


