La delegación mexicana rumbo a los Juegos Centroamericanos y del Caribe recibió la bandera nacional con una ambición concreta: conquistar por tercera ocasión consecutiva el primer lugar del medallero regional. La tiradora Gabriela Rodríguez y el clavadista Juan Manuel Celaya serán los abanderados.
La competencia reunirá en Santo Domingo a más de seis mil quinientos deportistas en cuarenta disciplinas. México llega como una de las potencias históricas de la justa y con una combinación de figuras consolidadas y jóvenes que buscan abrirse camino hacia ciclos olímpicos mayores.
Durante la ceremonia en Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum pidió a las y los atletas competir con entrega y orgullo. El mensaje ocurre después de una Copa del Mundo que elevó la atención del público sobre el deporte nacional y dejó expectativas altas para otras selecciones.
El reto no se limita al medallero. Para muchas disciplinas con poca exposición, estos Juegos representan acceso a fogueo internacional, apoyos y visibilidad. Un buen resultado puede fortalecer proyectos deportivos que suelen quedar fuera de las transmisiones masivas y acercar nuevos referentes a niñas y niños.




