Irán lanzó una nueva oleada de misiles y drones contra activos e infraestructura vinculados con Estados Unidos en Bahréin, Kuwait y Jordania. La respuesta llegó después de nuevos bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní y elevó otra vez el riesgo de expansión regional.
La Guardia Revolucionaria afirmó que buscó inutilizar radares y defensas, además de golpear instalaciones militares. También aseguró haber atacado un centro de datos de Amazon en Bahréin, una afirmación que requiere verificación independiente.
Europa Press, ADN Radio y EL PAÍS coincidieron en la nueva ronda de ataques cruzados y en los países alcanzados. El mando estadounidense informó que sus operaciones apuntaron a centros militares, lanzadores de misiles y drones, capacidades marítimas y defensas aéreas iraníes.
La escalada amenaza el tránsito de energía por el estrecho de Ormuz y puede presionar precios de combustibles en México. La prioridad diplomática será reabrir canales de mediación antes de que ataques a bases, infraestructura civil o transporte marítimo provoquen una respuesta todavía mayor.





