México llegó a la primera ronda de negociación del T-MEC con una postura clara: el acuerdo debe mantenerse trilateral y los aranceles deben eliminarse. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, presentó ante funcionarios estadounidenses una hoja de ruta elaborada con base en las demandas de 30 sectores productivos del país, quienes de forma unánime se opusieron a medidas unilaterales.
El inicio de esta ronda de negociaciones llega en un momento de máxima tensión comercial entre México y Estados Unidos, luego de que la administración Trump amenazara con imponer aranceles adicionales a productos mexicanos bajo el argumento de frenar el flujo migratorio y la entrada de fentanilo.
Ebrard subrayó que la postura de México no solo defiende los intereses nacionales, sino que busca también preservar la cadena de valor que une a los tres países de América del Norte. Destacó que romper ese esquema afectaría directamente a industrias clave como la automotriz, la electrónica y el sector agrícola.
Los analistas coinciden en que estas negociaciones serán determinantes para la economía mexicana en los próximos años. El tipo de cambio reaccionó con volatilidad ante los primeros comunicados: el peso se cotizó alrededor de 17.30 por dólar en los mercados de apertura.



