A menos de tres meses de que el Mundial de Fútbol 2026 dé inicio en suelo mexicano, la seguridad del torneo se convirtió en el tema más incómodo para las autoridades. El gobierno federal insiste en que el país está preparado para recibir a millones de turistas, mientras que el Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene sus advertencias de viaje con nivel de riesgo elevado para varias regiones mexicanas.
Funcionarios de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana aseguraron que se han desplegado operativos especiales en las sedes del torneo, incluyendo refuerzos de la Guardia Nacional y sistemas de videovigilancia avanzada. Sin embargo, no proporcionaron cifras concretas ni plazos de implementación.
El contraste con la postura de Washington es visible y genera preguntas en los comités de seguridad de la FIFA. Fuentes cercanas a la organización señalaron que se mantienen en comunicación constante con las autoridades mexicanas, pero que la advertencia de viaje estadounidense complica la venta de paquetes turísticos.
En este contexto, la amenaza de la CNTE de interrumpir partidos del torneo añade otra variable de incertidumbre. Los organizadores confían en que los acuerdos entre el gobierno y el sindicato docente se alcancen antes del arranque oficial.



