No es percepción: llueve más fuerte que antes. Las lluvias registradas en México durante la primera mitad del año han sido 15% más intensas que el promedio climatológico de los últimos 30 años, según la UNAM.
El dato, presentado por Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático, confirma una tendencia que los meteorólogos venían observando: los eventos de precipitación extrema son cada vez más frecuentes e intensos en el territorio nacional.
La explicación apunta al cambio climático, que incrementa la capacidad de la atmósfera para retener humedad y descargarla en episodios violentos. Las consecuencias ya son visibles en las grandes ciudades, donde el drenaje fue diseñado para patrones de lluvia que dejaron de existir.
Los especialistas urgen a rediseñar la infraestructura hidráulica urbana y a fortalecer los sistemas de alerta temprana. Mientras tanto, la recomendación para la población es tomar en serio los avisos meteorológicos: las tormentas de ahora no son las de hace una generación.

