A días de recibir partidos de la Copa del Mundo, el SoFi Stadium de Los Ángeles estuvo al borde de quedarse sin trabajadores: unos 2 mil empleados de concesiones y suites amagaron con estallar una huelga en plena justa mundialista, y terminaron arrancando un acuerdo histórico.
El conflicto, encabezado por el sindicato Unite Here Local 11, combinaba demandas salariales con un reclamo inédito: protocolos claros frente a la presencia del ICE, la agencia migratoria estadounidense, cuyas redadas se han intensificado. El 96% de los votantes aprobó la huelga.
Los trabajadores también expresaron temor por la información personal que debían entregar a la FIFA para acreditarse, ante el riesgo de que terminara en manos de las agencias migratorias. Hubo protestas con consignas para "sacar a patadas al ICE" del recinto.
El acuerdo final les dio garantías notables: los cocineros del estadio ganarán hasta 40 dólares por hora en un plazo de dos años y el personal conserva el derecho a irse a huelga si ocurre una redada migratoria en su lugar de trabajo. Un precedente que sindicatos de otras sedes mundialistas ya estudian con atención.

