La fiesta mundialista dejó de ser exclusivamente mexicana: Toronto y Los Ángeles celebran sus propios estrenos como sedes de la Copa del Mundo, cada una con espectáculo y figuras de casa.
Por primera vez el torneo se reparte entre tres países anfitriones —México, Estados Unidos y Canadá—, lo que multiplicó las ceremonias y los partidos inaugurales por sede en un formato inédito de 48 selecciones.
La ceremonia canadiense contó con Michael Bublé y Alanis Morissette, dos de los artistas más queridos de aquel país, en el arranque mundialista de Toronto. En paralelo, Los Ángeles vive su propio debut con el SoFi Stadium como escenario, tras resolver a contrarreloj un conflicto laboral que amenazaba con empañar la fiesta.
Para los aficionados mexicanos, la agenda se vuelve un maratón de futbol con partidos en tres husos horarios. La buena noticia: el Tri ya sumó sus primeros tres puntos y la fase de grupos apenas comienza.

