El país vive uno de esos días en que el clima parece contradecirse a sí mismo. Mientras en Acapulco se reportaron tormentas eléctricas acompañadas de granizo, en municipios del norte los termómetros superaron los 45 grados centígrados, con Culiacán entre los puntos de calor extremo.
El Servicio Meteorológico Nacional atribuye el contraste a la interacción de canales de baja presión con humedad de ambos océanos, un patrón típico de la temporada de lluvias pero que este año ha producido episodios especialmente intensos y concentrados.
El pronóstico advierte precipitaciones muy fuertes en el sur de Sonora, el suroeste de Chihuahua, el occidente y sur de Durango, el norte y centro de Sinaloa, el oriente de Nayarit y el norte de Jalisco. En esas zonas el riesgo principal son las crecidas súbitas de arroyos y los encharcamientos que dejan comunidades incomunicadas.
Las autoridades meteorológicas mantienen además vigilancia sobre una nueva onda tropical que se aproximará a la Península de Yucatán al inicio de la semana, con posibles efectos en el sureste mexicano. Protección Civil pidió a la población atender los avisos locales y evitar cruzar corrientes de agua.


