El caso de Sasha Sokol alcanzó una consecuencia que parecía lejana: Luis de Llano fue detenido por incumplir medidas de reparación ordenadas tras la sentencia civil por daño moral. La captura ocurrió después de meses de resistencia a publicar una disculpa y la síntesis del fallo judicial.
La Suprema Corte dejó firme la condena contra el productor por la relación que sostuvo con Sokol cuando ella era menor de edad y él tenía una posición de poder en la industria musical. Aunque el abuso ya no podía perseguirse penalmente por prescripción, la cantante acudió a la vía civil para defender su dignidad e integridad.
El equipo jurídico de Sokol informó que el productor acumuló órdenes de arresto administrativo de 15 horas por desacato. La detención no sustituye la reparación ni convierte el caso civil en uno penal; busca obligar al cumplimiento de obligaciones expresas que De Llano intentó aplazar mediante recursos legales.
El episodio refuerza un precedente para víctimas cuyos casos penales prescribieron, pero que aún pueden exigir reconocimiento del daño y reparación. También envía un mensaje a la industria del entretenimiento: una sentencia no concluye con el fallo, sino cuando las medidas ordenadas se cumplen de forma íntegra.





