El béisbol volvió a la capital con toda su carga emocional: los Diablos Rojos del México abrieron su temporada 2026 este martes en el Estadio Alfredo Harp Helú ante una entrada considerable de aficionados que no quisieron perderse el primer pitcheo del año. El duelo frente a los Kane County Cougars de Estados Unidos fue más que un partido: fue el ritual de inicio que marca en Ciudad de México el comienzo del verano.
El estadio, inaugurado en 2019 y considerado uno de los mejores de América Latina, lució con capacidad importante para un partido de apertura en noche de martes. La afición de los Diablos, una de las más fieles y apasionadas del beisbol mexicano, ambientó el encuentro desde el primer inning con cánticos, trompetas y el característico ruido rojo que distingue al equipo más ganador de la Liga Mexicana de Béisbol.
Los Diablos Rojos acumulan 18 campeonatos en su historia y son el equipo con más títulos en el béisbol mexicano. La temporada 2026 llega con expectativas renovadas tras los cambios en la plantilla durante el invierno, aunque los aficionados saben que el camino al campeonato es largo y lleno de altibajos.
Más allá del marcador, la noche fue un recordatorio de que el béisbol en México tiene una identidad que va más allá del resultado: es un espacio de comunidad, de tradición transmitida entre generaciones y de fidelidad a los colores que, en el caso de los Diablos, siempre han sido el rojo y el negro.



