Una marcha partió del Ángel de la Independencia rumbo al Zócalo capitalino para conmemorar el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, en una jornada que combinó reivindicación política y despliegue cultural en el corazón del país.
La movilización se enmarcó en la duodécima edición del Festival de Culturas Indígenas, un encuentro que reúne a comunidades de distintas regiones para mostrar lenguas, textiles, gastronomía y expresiones artísticas que durante décadas fueron desplazadas del espacio público.
Las demandas centrales de los contingentes giraron en torno al reconocimiento efectivo de derechos territoriales, el acceso a servicios de salud y educación en lengua materna, y la consulta previa en proyectos de infraestructura que atraviesan territorios comunitarios. A la jornada se sumaron colectivos que exigen justicia por personas desaparecidas.
México cuenta con decenas de lenguas originarias, varias de ellas en riesgo crítico de desaparición según los propios registros oficiales. Los organizadores insistieron en que la conmemoración pierde sentido si no se traduce en política pública sostenida más allá de la fecha en el calendario.


