Jon Bon Jovi interrumpió un concierto en el Madison Square Garden después de unos 90 minutos al explicar que una infección sinusal le impedía continuar. La presentación terminó tras 14 canciones, en la octava noche de una residencia de nueve fechas.
El músico intentó avanzar con el repertorio, pero su voz se deterioró hasta que detuvo el espectáculo cerca de “Livin’ on a Prayer”. Un representante confirmó el diagnóstico y la producción pidió a los asistentes conservar sus boletos mientras se prepara una nueva fecha.
El episodio resulta especialmente sensible porque Bon Jovi regresó a los escenarios después de una cirugía en las cuerdas vocales y una larga rehabilitación. La residencia neoyorquina se había planteado como una prueba de resistencia y como celebración del reencuentro con su público.
La última función prevista en el recinto permanece en el calendario, sujeta a la evolución del cantante. La prioridad será evitar que la infección comprometa la recuperación vocal, mientras promotores y recinto definen la reprogramación para quienes asistieron al concierto suspendido.



