El ataque ocurrió el jueves 1 de octubre en el plantel ubicado en el ejido La Unión y dejó como víctima mortal a la subdirectora de la escuela.
Los probables responsables son dos hermanos de 18 años y exalumnos del plantel, quienes fueron detenidos después de la agresión.
Las primeras investigaciones indican que los jóvenes ingresaron con armas blancas y utilizaron también artefactos explosivos rudimentarios o petardos durante el ataque.
Personas de la comunidad intervinieron para detenerlos hasta la llegada de las autoridades.
Fiscalía analiza dispositivos electrónicos
Una de las principales líneas de investigación se concentra ahora en los teléfonos, dispositivos electrónicos y publicaciones vinculadas con los detenidos.
El fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañez, informó que entre las pertenencias y referencias relacionadas con los jóvenes fueron detectadas imágenes o menciones de personas responsables de ataques violentos ocurridos en instituciones educativas de otros países.
El funcionario describió a los detenidos como personas con una especie de “seudofanatismo” hacia autores de agresiones similares y explicó que las autoridades investigan una posible intención de imitación.
De acuerdo con la hipótesis compartida públicamente por la Fiscalía, los jóvenes habrían buscado “imitar y pertenecer” simbólicamente a comunidades relacionadas con ese tipo de ataques.
Sin embargo, esa versión continúa siendo parte de la investigación y todavía no constituye una determinación judicial sobre el móvil del ataque.
La Fiscalía también analiza publicaciones difundidas antes de la agresión para determinar si realmente pertenecían a los detenidos, cuándo fueron realizadas y si permiten establecer que existió una planeación previa.
Buscan posibles contactos
Las autoridades estatales trabajan con instancias federales de inteligencia para revisar la información localizada en los dispositivos electrónicos.
Uno de los objetivos es determinar si los jóvenes tuvieron contacto con personas o grupos que promovieran este tipo de acciones o si únicamente consumían contenidos vinculados con ataques anteriores.
Hasta ahora no se ha confirmado públicamente la existencia de una organización detrás de la agresión.
La investigación busca igualmente determinar si existieron comunicaciones con personas ubicadas en otras entidades o países.
Fernández Montañez indicó que, según las declaraciones recabadas inicialmente, el ataque no habría estado dirigido específicamente contra una persona determinada del plantel.
La Fiscalía investiga esa versión junto con las pruebas periciales, testimonios y evidencia digital disponible.
Una investigación todavía abierta
El caso ha generado atención nacional debido a sus características y a que Torreón ya había registrado otro episodio grave de violencia escolar en enero de 2020.
El ataque de esta semana ocurrió durante actividades escolares y provocó que estudiantes y docentes buscaran refugio dentro de las aulas.
Las autoridades educativas y de seguridad reforzaron la atención a la comunidad mientras continúan las investigaciones.
El Gobierno federal también vinculó el caso con una discusión más amplia sobre los contenidos violentos disponibles en redes sociales.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este viernes que su administración prepara una iniciativa para aumentar las obligaciones de las plataformas digitales frente a publicaciones que inciten directamente a cometer actos violentos.
Por ahora, la prioridad de la investigación en Coahuila será reconstruir completamente la preparación y ejecución del ataque, determinar el móvil y establecer si los detenidos actuaron únicamente por cuenta propia o tuvieron algún tipo de influencia o conexión externa.
Los dos jóvenes permanecen detenidos y serán las autoridades ministeriales y judiciales las encargadas de determinar su situación jurídica.






