El gobierno del Estado de México decretó el uso obligatorio de cubrebocas en espacios públicos cerrados como medida sanitaria ante el aumento sostenido de casos de sarampión en la entidad y en el país. La disposición aplica en centros comerciales, transporte público, hospitales, escuelas y oficinas gubernamentales, y forma parte de un paquete de acciones preventivas para contener la propagación del virus.
La decisión se fundamenta en las cifras proporcionadas por las autoridades sanitarias federales, que reportan un acumulado de 8,459 casos de sarampión en México, de los cuales 2,027 se han registrado en lo que va de 2026. Estas cifras colocan al país con el mayor número de casos en el continente americano y representan un repunte significativo de una enfermedad que se consideraba prácticamente erradicada gracias a las campañas de vacunación.
Las autoridades sanitarias del Estado de México han intensificado las campañas de vacunación en la entidad, estableciendo módulos adicionales en hospitales públicos, centros de salud y unidades móviles que recorren las zonas de mayor densidad poblacional. Se hace un llamado especial a padres de familia para completar el esquema de vacunación de niños y niñas, así como a adultos que no cuenten con evidencia de haber sido vacunados o de haber padecido la enfermedad.
La Secretaría de Salud federal ha señalado que la mayoría de los casos corresponden a personas no vacunadas o con esquemas incompletos, y que el resurgimiento del sarampión está vinculado con la disminución de la cobertura de vacunación durante los años posteriores a la pandemia de COVID-19. Las autoridades exhortan a la población a atender los síntomas iniciales de la enfermedad —fiebre alta, tos, secreción nasal y erupción cutánea— y acudir de inmediato a las unidades de salud para recibir atención médica oportuna.





