Las autoridades cubanas anunciaron que el combustible de aviación JET-A1 no estará disponible en los aeropuertos de la isla a partir de este lunes y hasta al menos el 11 de marzo, desencadenando cancelaciones masivas de vuelos y una crisis logística que afecta a miles de turistas extranjeros. Air Canada suspendió de inmediato todas sus operaciones hacia Cuba y organizó vuelos tipo ferry para repatriar a aproximadamente 3,000 ciudadanos canadienses que se encuentran varados en el país caribeño.
Las aerolíneas españolas Iberia y Air Europa mantienen sus operaciones pero con paradas técnicas en Santo Domingo, República Dominicana, para reabastecerse de combustible. Por su parte, las aerolíneas mexicanas Aeroméxico y Viva Aerobus continúan sus vuelos cargando combustible adicional desde México, mientras que American Airlines sostiene sus 11 vuelos diarios transportando suficiente combustible para los viajes de ida y vuelta sin necesidad de repostar en la isla.
La crisis de combustible es consecuencia directa de las presiones de Estados Unidos sobre los países que suministran petróleo a Cuba. Venezuela dejó de enviar cargamentos en diciembre de 2025, mientras que México redujo drásticamente sus envíos de 17,200 barriles diarios a cifras cercanas a cero durante enero de 2026. Una orden ejecutiva del presidente Trump amenaza con imponer aranceles a cualquier país que suministre crudo a la isla, estrechando aún más las opciones de abastecimiento del gobierno cubano.
Las medidas de emergencia implementadas por el gobierno del presidente Díaz-Canel, quien reconoció una "escasez aguda de combustible", incluyen la instauración de semanas laborales de cuatro días, la reducción de horarios en hospitales y oficinas gubernamentales, el cierre de hoteles, la suspensión de cirugías no urgentes y restricciones severas en el transporte público. La situación energética de Cuba se mantiene en niveles críticos mientras la comunidad internacional observa el impacto humanitario de las sanciones sobre la población civil.





