Ismael El Mayo Zambada fue condenado a cadena perpetua por un tribunal federal de Brooklyn, el cierre judicial más severo para uno de los fundadores históricos del Cártel de Sinaloa. El fallo también contempla el decomiso de 15 mil millones de dólares atribuidos a décadas de actividad criminal.
Zambada se había declarado culpable de cargos de crimen organizado para evitar la pena de muerte. En una carta presentada antes de la sentencia aceptó su destino, ofreció disculpas y llamó a detener la violencia entre organizaciones criminales, aunque la fiscalía subrayó el daño causado a miles de familias.
EL PAÍS y la síntesis de la prensa mexicana publicada por UnoTV confirmaron la condena y el mensaje del capo. Funcionarios estadounidenses advirtieron que las cadenas perpetuas contra Zambada y Joaquín El Chapo Guzmán no representan el final de las investigaciones sobre narcotráfico, lavado y vínculos políticos.
El impacto inmediato se sentirá en la disputa por el control del Cártel de Sinaloa y en la cooperación bilateral de seguridad. La sentencia también aumenta la presión sobre México para esclarecer redes financieras y responsabilidades institucionales que sobrevivieron a la caída de sus jefes más conocidos.





