Bad Bunny protagonizó un show de medio tiempo histórico en el Super Bowl LX al convertirse en el primer artista solista latino que encabeza el espectáculo con un repertorio íntegramente en español. La presentación de 13 minutos en el Levi's Stadium de Santa Clara, California, rindió homenaje a la cultura puertorriqueña con una elaborada puesta en escena que incluyó su emblemática "casita" y una ambientación tropical.
El artista interpretó éxitos como "Tití me preguntó", "Yo perreo sola", "Safaera" y "Debí tirar más fotos", mientras desplegaba un mensaje de unidad y orgullo latino. Un letrero gigante proyectó la frase "Lo único más poderoso que el odio es el amor", y el balón de fútbol americano que portaba tenía inscrita la leyenda "Together We Are America".
La presentación contó con apariciones sorpresa de Lady Gaga, quien interpretó una versión en salsa de "Die With a Smile" y bailó junto al cantante; Ricky Martin, que cantó "Lo que le pasó a Hawái"; así como cameos de Pedro Pascal, Cardi B y Karol G, entre otras celebridades presentes en su "casita". Uno de los momentos más comentados fue una boda real celebrada en el escenario, con Bad Bunny firmando el acta de matrimonio.
En Vega Baja, pueblo natal de Bad Bunny en Puerto Rico, cientos de residentes se reunieron en la plaza pública para ver la transmisión en una pantalla gigante, portando "pavas" y banderas puertorriqueñas en una atmósfera festiva. La semana previa, durante la entrega de los premios Grammy, el artista había declarado: "No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos".





