La Universidad Nacional Autónoma de México avanza en el desarrollo de una vacuna terapéutica contra el cáncer de mama, un proyecto que combina los laboratorios de la Facultad de Química con el Instituto de Investigaciones Biomédicas. A diferencia de las vacunas preventivas, ésta busca entrenar al sistema inmune para reconocer y eliminar células tumorales ya presentes en el cuerpo.
La vacuna se enfoca en mujeres con cáncer de mama triple negativo, uno de los subtipos más agresivos y con menos opciones terapéuticas. En modelos animales, el equipo mexicano logró frenar el crecimiento tumoral hasta en 70 por ciento y reducir metástasis en pulmones e hígado, resultados que abrieron la puerta a la fase de ensayos clínicos.
El proyecto ha sido financiado en gran parte con presupuesto público, lo que ha levantado un debate adicional sobre la soberanía científica en biomedicina. Investigadores aseguran que de patentarse en México, podría ofrecerse a precios menores a los actualmente disponibles en mercados privados, donde inmunoterapias importadas llegan a costar más de un millón de pesos por tratamiento.
Las pruebas en pacientes humanas requieren ahora la aprobación de la Cofepris y comités de bioética en hospitales como el Instituto Nacional de Cancerología. Si todo avanza, la primera fase clínica podría iniciar en hospitales mexicanos antes de cerrar el año, con voluntarias seleccionadas entre mujeres con diagnósticos confirmados que ya no responden a quimioterapia.

