‘Rein Me In’, la colaboración de Sam Fender y Olivia Dean, se convirtió en el sencillo con más semanas totales en el número uno británico. Sus 19 semanas en la cima superaron las 18 que Frankie Laine acumuló con ‘I Believe’.
La marca resistía desde los primeros años de la lista británica. El nuevo récord resulta aún más llamativo porque la canción no llegó como un éxito instantáneo: tardó 36 semanas en alcanzar el primer puesto y luego regresó varias veces tras breves interrupciones.
El tema nació en el álbum ‘People Watching’ y adquirió otra dimensión cuando Dean grabó una nueva estrofa. La versión a dueto también ganó el premio a canción del año en los Brit Awards y sobrevivió a reglas diseñadas para acelerar la caída de éxitos demasiado longevos.
El logro confirma que el streaming no solo produce fenómenos fugaces. Una composición de tono folk, rock y soul pudo crecer lentamente hasta derribar un récord de 73 años, sostenida por escuchas repetidas y dos carreras que se impulsaron mutuamente.




