Un traslado para recibir atención médica terminó en la peor tragedia carretera registrada en años en el estado brasileño de Paraná. Un minibús chocó de frente con un camión de carga en la carretera BR-373 y dejó 23 personas muertas.
El vehículo pertenecía al servicio de salud de Imbituva y llevaba pacientes, acompañantes y personal hacia hospitales de la región de Curitiba. Murieron 22 ocupantes del minibús y el conductor del camión; entre las víctimas había 21 adultos y dos menores.
Cinco sobrevivientes, incluido un niño de nueve años, fueron llevados a hospitales de Ponta Grossa. La Policía Rodoviaria Federal indicó de manera preliminar que el camión cruzó al carril contrario; no había lluvia ni neblina en el tramo al momento del impacto.
La investigación deberá determinar por qué ocurrió la invasión de carril. El gobernador decretó tres días de luto y la carretera permaneció cerrada durante horas. El siniestro vuelve a poner el foco en la seguridad del transporte de pacientes que recorren largas distancias para acceder a servicios especializados.




