El caso de Hind Rajab, la niña palestina cuya voz quedó grabada mientras pedía ayuda desde un automóvil acribillado, entró finalmente a una investigación penal militar. El ejército israelí reconoció que sus tropas dispararon contra el vehículo en el que viajaba la familia.
Hind, de cinco años, quedó atrapada tras el ataque al auto durante una evacuación en Ciudad de Gaza. Su cuerpo fue recuperado días después junto con los de seis familiares y dos paramédicos de la Media Luna Roja enviados para rescatarla.
La revisión militar sostuvo que el vehículo se acercó a las tropas en sentido contrario a una advertencia previa. También señaló posibles fallas en la coordinación del paso de la ambulancia y ordenó que la División de Investigaciones Criminales de la Policía Militar examine el incidente.
La apertura de la causa no establece todavía responsabilidades. Familiares, organizaciones humanitarias y activistas han reclamado durante años una investigación independiente. El proceso deberá explicar no solo los disparos contra el automóvil, sino también el proyectil que, según las denuncias, alcanzó a los socorristas.




