Nick Kyrgios volvió al centro de la conversación del tenis por un motivo que amenaza su carrera. La Agencia Internacional para la Integridad del Tenis lo suspendió provisionalmente después de que un control realizado durante el torneo de Mallorca arrojara positivo por cocaína.
La muestra contenía benzoilecgonina, un metabolito de esa sustancia, y fue confirmada por un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje. La suspensión le impide competir, entrenar o asistir a eventos oficiales mientras el procedimiento siga abierto.
El australiano de 31 años reconoció el resultado antes del comunicado público. “Cometí un grave error y asumo toda la responsabilidad”, escribió a sus seguidores, además de ofrecer una disculpa a aficionados, familia y equipo.
La sanción es provisional y no sustituye la resolución final del caso. El exfinalista de Wimbledon tendrá derecho a presentar su defensa, pero el episodio agrega otra interrupción a una trayectoria marcada por lesiones, ausencias y una relación turbulenta con el circuito profesional.






