Un autobús de pasajeros fue alcanzado por un dron en la región rusa de Bélgorod, fronteriza con Ucrania. El ataque dejó al menos cinco personas muertas, entre ellas un menor, y veintitrés heridas, tres de ellas en estado crítico.
Las autoridades rusas atribuyeron la ofensiva a Ucrania, en medio de una oleada de drones sobre zonas fronterizas y la región de Moscú. La información inicial proviene de funcionarios locales y no pudo ser verificada de manera independiente en el lugar.
Bélgorod ha quedado cada vez más expuesta a la guerra iniciada con la invasión rusa de Ucrania. La caída de drones, los ataques contra infraestructura y las evacuaciones muestran cómo la línea entre retaguardia y frente se ha ido desdibujando.
La muerte de pasajeros civiles puede alimentar una nueva escalada y endurecer la narrativa de ambos gobiernos. Mientras Moscú presenta el hecho como terrorismo, Kiev sostiene que sus operaciones buscan reducir la capacidad militar rusa, una disputa que deja a la población atrapada entre versiones y represalias.





