Una masa de tierra cayó sobre una comunidad del municipio de Chongqing y sepultó más de diez edificios. Los equipos de rescate confirmaron ocho muertes y buscan a 34 personas que continúan desaparecidas.
El deslizamiento ocurrió en el condado de Pengshui y movilizó alrededor de 18 mil metros cúbicos de escombros. Maquinaria pesada, perros y brigadas trabajan contra el tiempo en un terreno inestable donde cada movimiento puede provocar nuevos derrumbes.
Más de 1,100 habitantes fueron reubicados como medida preventiva. El gobierno asignó 30 millones de yuanes para rescate y recuperación, mientras especialistas analizan la saturación del suelo y las condiciones de la ladera.
La prioridad es encontrar sobrevivientes, pero la magnitud del alud anticipa una recuperación prolongada. La tragedia vuelve a exponer el riesgo de asentamientos e infraestructura en zonas montañosas sometidas a lluvias intensas y cambios rápidos del terreno.


