La final dejará de ser solo futbol durante un intermedio diseñado como un evento global. Shakira, Madonna, Justin Bieber y BTS encabezan el primer espectáculo musical de medio tiempo organizado para una Copa del Mundo.
La producción también incorpora a figuras como Tom Cruise, Robbie Williams, Laura Pausini, Jennifer Hudson, Burna Boy y el director venezolano Gustavo Dudamel. El despliegue busca combinar ceremonia de clausura, concierto y cultura digital en una sola transmisión.
Shakira regresa a un escenario mundialista que ya forma parte de su carrera, mientras la presencia de Madonna y BTS amplía el alcance a generaciones y mercados distintos. El formato toma elementos del Super Bowl y los traslada al torneo de futbol más visto del planeta.
La apuesta promete audiencia masiva, pero también abre una discusión sobre la americanización del espectáculo. Para la FIFA es una nueva fuente de atención comercial; para los aficionados, será la prueba de si el show acompaña al partido o termina compitiendo con él.



