El día 68 de la guerra contra Irán amaneció con un mensaje incendiario en Truth Social. Donald Trump amenazó con reanudar los bombardeos "con mucha mayor intensidad" si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz, la arteria por donde transita una quinta parte del petróleo mundial. La advertencia llegó horas después de que medios estadounidenses reportaran un principio de acuerdo para terminar la operación 'Epic Fury'.
El impacto fue inmediato. El crudo Brent, que llegó a tocar los 130 dólares al inicio de la semana, se moderó a 100 dólares por barril después del ultimátum, todavía 30% por encima del precio previo al conflicto. Las refinerías asiáticas redirigieron pedidos hacia exportadores chinos, que aumentaron envíos al Sudeste Asiático mientras Estados Unidos disparaba contra un petrolero iraní en aguas internacionales.
Las condiciones que están sobre la mesa incluyen una moratoria al enriquecimiento de uranio iraní, el levantamiento de sanciones estadounidenses, la liberación de fondos congelados y la apertura del estrecho. El papa, en su segunda intervención de la semana, insistió en que "el diálogo siempre será mejor que la guerra" y pidió a las potencias frenar la espiral.
El efecto colateral en América Latina ya se siente: el peso mexicano fluctuó durante la jornada y los precios de la gasolina subieron en mercados clave. La pregunta es cuánto puede sostener la economía global otra ronda de bombardeos antes de que el acuerdo se rompa.

