La alfombra del Museo Metropolitano se tiñó de plumas, sastrería escultural y una polémica cada vez más ruidosa. La edición 2026 de la Met Gala, anclada al tema 'Costume Art' y a la exposición 'Costume Art' del Costume Institute, se celebró el lunes con Nicole Kidman, Beyoncé, Venus Williams y Anna Wintour como coanfitrionas.
Bad Bunny llegó disfrazado de una versión envejecida de sí mismo, sostenido por un bastón y un traje monumental, que se convirtió en el meme más compartido del año. Sunday Rose, hija de Kidman de 17 años, rompió el límite tradicional de edad de la gala. Beyoncé desfiló junto a Jay-Z y Blue Ivy en un look familiar. Teyana Taylor levantó suspiros con un Tom Ford de flecos plateados.
Variety publicó una columna feroz titulada 'Bezos Ball', acusando al evento de haberse transformado en una fiesta corporativa donde dominan magnates como Jeff Bezos y Lauren Sánchez por encima del arte y la moda. Otros medios como La República calificaron la velada como "el desfile de la polémica".
El debate se prolongó toda la jornada. Defensores destacaron el record de fondos recaudados por el Costume Institute y el regreso de figuras latinas con peso simbólico. Detractores apuntaron al contraste entre vestidos de medio millón de dólares y crisis humanitarias activas en distintas regiones del planeta. La gala se queda; la conversación, también.

