El barril de Brent superó los 100 dólares por primera vez en dos meses. Detrás de la cifra hay una escalada militar que ya suma trece noches consecutivas de bombardeos estadounidenses sobre Irán, con objetivos en el sur del país y en un paso fronterizo con Irak.
Las hostilidades entre Teherán y Washington se reanudaron a partir de la disputa por el control del estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por donde solía transitar una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos. Irán mantiene bloqueado ese paso estratégico, lo que por sí solo bastaría para tensar los mercados energéticos globales.
El conflicto se amplió cuando los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron ataques en el mar Rojo y anunciaron un bloqueo contra los buques de Arabia Saudita, principal exportador mundial de crudo. Con dos rutas marítimas comprometidas de forma simultánea, el margen de maniobra del transporte energético internacional se estrecha.
Para México, país exportador de crudo pero importador neto de gasolinas, el precio alto es una moneda de dos caras: mejora los ingresos petroleros del Estado y presiona al alza el costo de los combustibles. La gasolina magna promedia 23.689 pesos por litro y la premium 28.513, cifras que dependen directamente de cuánto dure el bloqueo de Ormuz.



