Una marea humana de transportistas, campesinos, madres buscadoras, maestros y pensionados tomó las calles del centro de la Ciudad de México en lo que se perfila como la movilización social más masiva del año. La marcha, convocada por la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, inició desde el Ángel de la Independencia y avanzó hacia el Zócalo capitalino, paralizando vialidades clave durante horas.
Las demandas de los manifestantes van desde mayor seguridad en carreteras y justicia para operadores desaparecidos hasta apoyos agrícolas y mejores condiciones laborales para diferentes sectores. La convocatoria, abierta a todos los sectores de la sociedad, logró sumar contingentes de más de 20 entidades del país, desbordando las expectativas de los organizadores.
La movilización generó cierres masivos en avenidas como Reforma, Juárez e Hidalgo, afectando el transporte público y causando embotellamientos desde las primeras horas de la mañana. Las corporaciones de seguridad capitalinas desplegaron operativos preventivos para evitar incidentes, aunque la marcha transcurrió en un ambiente tenso pero sin violencia reportada hasta el mediodía.
Los líderes de la protesta advirtieron que, de no recibir respuesta del gobierno federal en los próximos días, escalarán sus acciones durante la Copa del Mundo 2026, buscando mayor visibilidad internacional para sus demandas en el momento de mayor exposición mediática de México ante el mundo.

