En un vibrante encuentro de la NBA, los San Antonio Spurs dieron la sorpresa al vencer a los Golden State Warriors a domicilio en el Chase Center. El equipo texano mostró una ofensiva implacable, terminando el partido con un marcador de 126 a 113, un resultado que refuerza su posición en la tabla y evidencia las vulnerabilidades defensivas del conjunto californiano.
La clave del partido estuvo en el dominio de la pintura y la efectividad en los tiros de media distancia por parte de los Spurs. Aprovechando las bajas por lesión que afectan a la rotación de los Warriors, San Antonio controló el ritmo del juego desde el segundo cuarto, estableciendo una ventaja que los locales no pudieron recortar a pesar de los intentos de reacción en el último periodo.
Por parte de Golden State, la ausencia de figuras clave pesó en la generación de juego, obligando a sus tiradores a forzar lanzamientos incómodos ante una defensa bien plantada. La derrota supone un revés en sus aspiraciones de escalar posiciones de cara a los playoffs, encendiendo las alarmas sobre la profundidad de su banquillo en momentos críticos de la temporada regular.
El entrenador de los Spurs elogió el esfuerzo colectivo de sus jugadores, destacando la madurez mostrada por los jóvenes del plantel para cerrar el partido en un escenario tan complicado. Esta victoria inyecta moral al equipo de San Antonio, que busca cerrar la fase regular con fuerza y asegurar un lugar en la postemporada.





