La Ciudad de México vivió una jornada de intensa complicación vial debido a una serie de manifestaciones que bloquearon puntos estratégicos del Anillo Periférico y otras avenidas principales. Desde las primeras horas de la mañana, grupos de inconformes cerraron los carriles centrales y laterales a la altura del sur de la capital, exigiendo atención a demandas laborales y sociales pendientes.
El Centro de Orientación Vial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana reportó filas kilométricas de vehículos detenidos, recomendando a los conductores utilizar vías alternas como Avenida Revolución e Insurgentes, las cuales también presentaron saturación debido al desvío del flujo vehicular. El transporte público, incluyendo varias rutas de metrobús y autobuses concesionados, tuvo que modificar sus derroteros, afectando los tiempos de traslado de miles de usuarios.
Autoridades del gobierno capitalino establecieron mesas de diálogo con los representantes de los manifestantes en un intento por liberar la vialidad. Sin embargo, los bloqueos se mantuvieron intermitentes durante gran parte del día, generando molestia y desesperación entre los automovilistas que quedaron atrapados en el embotellamiento bajo el sol del mediodía.
En redes sociales, usuarios compartieron imágenes y videos del colapso, criticando la falta de previsión y la recurrencia de este tipo de afectaciones en la movilidad urbana. Se espera que la normalidad regrese a las vialidades hacia la noche, aunque las autoridades han pedido mantener la precaución ante la posibilidad de nuevas movilizaciones en los días siguientes.





