Los senadores Tom Cotton y Amy Klobuchar presentaron un proyecto de ley que obligaría a las empresas de biotecnología y laboratorios a examinar sus clientes y pedidos antes de suministrar secuencias de ADN sintético, con el fin de evitar el uso de genes para fabricar armas biológicas【922378997613624†L195-L230】. El texto ordena al Departamento de Comercio crear una lista de secuencias consideradas peligrosas y establecer sanciones para quienes incumplan las directrices.
Según los legisladores, la rápida evolución de la inteligencia artificial y el abaratamiento de la síntesis genética han facilitado la manipulación del ADN, lo que aumenta el riesgo de que actores no estatales accedan a material sensible. 'Nuestra biotecnología puede salvar vidas, pero también se puede convertir en una amenaza si no se regula', sostuvo Klobuchar en la presentación【922378997613624†L195-L230】.
Cotton, por su parte, afirmó que la ley protegerá la innovación estadounidense al evitar que proyectos de defensa y de salud pública sean vulnerables a ataques biológicos. Añadió que las normas actuales están dispersas entre distintas agencias, por lo que la legislación propondrá un marco único y claro para el sector【922378997613624†L195-L230】.
Organizaciones científicas consultadas han expresado apoyo a una regulación robusta, aunque pidieron que no obstaculice la investigación legítima ni imponga cargas excesivas a pequeñas empresas. El Departamento de Comercio tendrá un plazo de seis meses para publicar un borrador de las normas una vez que el proyecto sea aprobado【922378997613624†L195-L230】.


