La NASA realizó un ensayo general en seco de la misión Artemis II, que incluyó el llenado de los tanques del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y el cierre de la nave Orion. Durante la prueba se detectó una fuga de hidrógeno en la sección de motores, que obligó a los equipos a detener las operaciones y a revisar las conexiones. La agencia señaló que el frío intenso también complicó la prueba.
Tras evaluar el problema, los ingenieros decidieron retirar el vehículo de la plataforma para retorquear la válvula y solucionar la fuga. La NASA explicó que la seguridad de la tripulación es la prioridad y que, por ello, el lanzamiento de la primera misión tripulada alrededor de la Luna se reprogramará hasta tener confianza en el hardware. Se contempla que el vuelo se lleve a cabo en marzo, si los análisis son satisfactorios.
Durante el ensayo se completó la carga de oxígeno y de hidrógeno líquidos y se realizaron verificaciones de comunicaciones con los astronautas. A pesar del contratiempo, la NASA destacó que la mayoría de los sistemas funcionaron según lo previsto y que las lecciones aprendidas servirán para futuras misiones. También se inspeccionó la cápsula Orion y se confirmó el buen estado de sus sistemas de soporte vital.
El programa Artemis busca devolver a seres humanos a la Luna y establecer una presencia sostenible en su superficie como paso hacia misiones a Marte. El director de lanzamientos resaltó que el ensayo con el SLS y Orion ofrece datos valiosos para refinar procedimientos y garantizar el éxito de la exploración lunar tripulada.




