Multitudinarias manifestaciones se registraron en Venezuela y México en demanda de la liberación del presidente Nicolás Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses dos días antes. En Caracas, miles de militantes y simpatizantes del chavismo se movilizaron por las principales avenidas de la capital con consignas como "devuelvan a Maduro", "los queremos de regreso" y "Venezuela se respeta".
La protesta en la capital venezolana cruzó la ciudad y se vio reforzada por una caravana de cientos de motociclistas. Las movilizaciones se replicaron en todos los estados del país, configurando una jornada de protesta nacional convocada por el Partido Socialista Unido de Venezuela y organizaciones afines al oficialismo.
En Ciudad de México, colectivos de solidaridad con Venezuela marcharon desde el Ángel de la Independencia hasta el Hemiciclo a Juárez en respaldo a la soberanía venezolana. Paralelamente, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y 306 organizaciones y personas expresaron su solidaridad con el pueblo venezolano ante lo que calificaron como una agresión estadounidense.
Las movilizaciones reflejan la profunda polarización que la intervención militar ha generado tanto dentro de Venezuela como en la comunidad internacional. Mientras los seguidores del chavismo exigen el retorno de Maduro, sectores de la oposición venezolana ven en los acontecimientos una oportunidad para una transición democrática en el país.



