La presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, inauguraron en Metapa de Domínguez, Chiapas, la Planta de Producción de Moscas Estériles del Gusano Barrenador del Ganado. La instalación, construida en 12 meses, tiene capacidad para producir 100 millones de insectos estériles semanalmente para atacar la plaga que devastó al sector ganadero de la región.
El parásito reapareció en México en noviembre de 2024 y su avance llevó a Estados Unidos a cerrar su frontera al ganado mexicano en julio de 2025, provocando pérdidas millonarias para los productores del norte del país. Las larvas del gusano barrenador se alimentan de tejido vivo y pueden matar a un animal en pocos días si no se detecta a tiempo la infestación.
El embajador Ronald D. Johnson anunció en la ceremonia que Washington destinará 83.8 millones de dólares adicionales para ampliar la producción, fortalecer la detección temprana y profundizar la cooperación binacional. La estrategia replica la técnica que permitió erradicar la plaga en los años 90: la liberación masiva de moscas estériles que se cruzan con los insectos silvestres y colapsan su capacidad reproductiva.
La reapertura de la frontera al ganado mexicano dependerá directamente del avance del programa. Para ganaderos de Chihuahua, Sonora y Tamaulipas, la planta representa la posibilidad de recuperar un mercado de exportación que generaba miles de millones de pesos cada año.



